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5 claves de una distribución global de contenidos

September 14, 2021

Es un hecho: el marketing ha dejado de ser esa labor sumamente objetiva y calculada para convertirse en una actividad con sentido humano que, más que vender por vender, busca la cercanía emocional con sus destinatarios.

En una sociedad donde gran parte de las acciones y decisiones de la gente se llevan a cabo por medio de un smartphone o una tablet, no suena exagerado afirmar que el internet se ha convertido no solo en una fuente importante de información sobre muchos aspectos de la vida diaria, sino también en un factor determinante de esos mismos asuntos.

Pero el hecho de que las personas hagan uso de sus dispositivos móviles durante un considerable tiempo y en distintos espacios diariamente no quiere decir que hayan dejado de lado el interés por una interacción humana -si bien virtual, también cálida y cordial-. Por eso, la sobrecarga de publicidad tradicional ha llevado a los prospectos a dejar de prestar atención a anuncios distantes o invasivos, para enfocarse en aquellos que sientan más afines a sus deseos y necesidades.

En esta nueva era, la confianza y la empatía son los recursos idóneos para destacar en la competencia por la atención de la audiencia. Y el marketing de contenidos es la estrategia óptima para lograr ese objetivo. Aquí hay cinco claves para asegurarte de que la presencia de tu marca en internet refleja acertadamente lo mejor de ella.

1. Estar presente en todo lugar, en todo momento.

Con más de 4 millones de búsquedas en Google por minuto y alrededor de 34 mil millones de dispositivos en línea para el 2020, solo aquellas empresas permanentemente listas para atender a sus clientes podrán destacar en una verdadera distribución global de contenidos.

Se trata de estar presente en todo lugar y en todo momento, pero no saturando con la misma información en todos los canales posibles. Incluso inversiones millonarias e inmensos niveles de producción en marketing de contenidos fracasarán si no hay una planeación adecuada de los propósitos que guían su creación, con el fin de que sean realmente relevantes.

2. Imprimir la identidad de la empresa en sus contenidos

Si los contenidos que comparte una persona en sus redes sociales dan a otras una idea de su personalidad, lo mismo ocurre con los que publica una marca. Por eso es tan importante que éstos estén pensados para reflejar efectivamente la voz de la empresa. Pero primero es necesario tener claro qué y cómo se quiere comunicar.

Casi el 80% de los encuestados por Accenture Interactive (todos ejecutivos de negocios) cree que el contenido que producen debe transmitir todo lo que quieren que la gente sepa acerca de su empresa.

Hay que dejar de pensar en la promoción de productos como la intención principal del marketing de contenidos; se corre el riesgo de sonar falso y cerrado. Se trata de cultivar relaciones más profundas con los potenciales clientes, si se hace bien se reflejará en las ventas.

3. Planear la distribución

Una distribución global de contenidos realmente efectiva debe contemplar el mejor medio para cada uno de ellos. Lo que funciona en una red social no necesariamente lo hará en otra. Además, hay que tomar en cuenta que, a diferencia de antes -cuando la publicidad se concentraba en medios especializados-, en las redes sociales las marcas deben competir con las publicaciones de las amistades y familias de sus posibles clientes.

Por eso es fundamental conocer bien a la audiencia, lo que solo se logra a través de experiencia y más experiencia. Pero cuidado, estos medios dejan un margen de error cada vez menor, y cualquier equivocación puede ser grave.

4. Convencer a los consumidores

No importa si se trata de una distribución pagada o gratuita, sino la experiencia que tiene el consumidor al acceder al contenido.

Relevancia, autenticidad y credibilidad son las características que definen a un contenido de calidad, y ninguna de ellas se puede fingir. ¿Cómo alcanzarlas? Demostrando dominio de los temas tratados, ética y transparencia, innovación y preocupación por los gustos de la audiencia y no los de la empresa. Finalmente, serán los prospectos los que decidan si se sienten identificados o no.

5. En concreto, las marcas y sus contenidos son uno mismo

En esta era hiperconectada, el contenido es tu marca, es literalmente la voz de la organización. Y por ello debe ser la expresión del propósito de la compañía.

La tecnología ha llegado a los lugares más importantes en los que las personas se desenvuelven, y con cada vez mayor cantidad de opciones de distribución global de contenidos (páginas de internet, micrositios, Apps, redes sociales, blogs).

Los espectadores están lejos de ser aquellos receptores pasivos de publicidad frente al televisor o la radio. No se trata de que las audiencias ya no estén interesadas en ella; al contrario, pero solo en la que las hagan sentir emocionadas y tomadas en cuenta de la forma más personal.